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Las siete habilidades que necesita dominar un coach deportivo

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En este artículo quiero recoger las habilidades que a mi juicio debe dominar con maestría todo “coach deportivo”, entendiendo como tal al profesional que se dedica al coaching deportivo, diferenciándolo del entrenador, técnico o directivo deportivo que incorpora herramientas de coaching para ejecutar mejor su labor.  Me parece interesante ahondar en este punto en un momento donde existe una gran proliferación de formaciones en coaching, y donde coexisten ofertas de formación en coaching de gran seriedad, por su extensión y profundidad de contenidos, con otras formaciones tipo seminario de un día o fin de semana, que si bien pueden ser muy apropiadas para conocer el coaching y adquirir ciertas habilidades de coach e incorporarlas al trabajo diario, resultan insuficientes para desarrollar un proceso de coaching deportivo profesional con el fin de conseguir resultados extraordinarios.

Se definen siete habilidades que se perfilan como básicas y que constituyen las herramientas características del coaching deportivo. Se trata de siete habilidades  comunicativas adaptadas especialmente al coaching y al deporte, que el coach deportivo utiliza en las conversaciones con sus clientes (deportistas, entrenadores,...) y que le permiten avanzar dentro del proceso hacia la consecución de los objetivos de su cliente. Estas siete habilidades son:

1-Establecer la Alianza de coaching
2-Generar Rapport
3-Escuchar a nivel profundo (escucha activa y enfocada)
4-Realizar Preguntas potentes
5-Guiar la Visualización
6-Conseguir el Compromiso
7-Proporcionar Feedback efectivo

La primera de estas habilidades es la capacidad del coach de “Establecer la alianza de coaching”, entendiendo como tal el ser capaz de negociar, acordar y mantener un entorno de trabajo óptimo en el que la persona se sienta segura y con confianza para progresar y avanzar. Este entorno requerirá confidencialidad, compromiso, apertura a nuevos puntos de vista, aceptar errores para aprender de ellos, definir el propósito del coaching, establecer la logística del proceso (frecuencia-lugar-precio de la sesiones) y otros aspectos que tanto la persona como el cliente quieran acordar y que constituyen el marco de trabajo idóneo.

La segunda habilidad es la capacidad de “Generar Rapport”, entendiendo como tal la sintonía comunicativa necesaria para crear un nivel de confianza muy elevado entre la persona y su coach. Para ello es necesario dominar tanto el lenguaje verbal como el no verbal y desarrollar una fina capacidad de calibración del interlocutor. Al rapport se le conoce también en coaching como la habilidad de “danzar con el cliente”.

La tercera habilidad y una de las más efectivas en todo proceso de coaching es la “Escucha enfocada”,  una forma de atender y escuchar a la persona que va más allá de la conocida escucha atenta. Aquí se trata de ser capaz de captar no sólo la información que la persona transmite y/o quiere transmitir, sino también la que no transmite verbalmente y los estados emocionales que acompañan a la información y que nos revelan los valores y motores de motivación intrínsecos de la persona.

La cuarta habilidad es probablemente la más conocida y característica del coaching, es la capacidad de “Realizar preguntas potentes”. Se trata de preguntas abiertas (aquellas cuya respuesta no puede ser un SI o NO) que inviten a la reflexión, que permitan a la clarificación de ideas, que generen nuevos puntos de vista, que permitan  revisar o desmontar falsa creencias limitantes, que ayuden a construir nuevas ideas potenciadores, etc. Las preguntas potentes deben ser tales que permitirán avanzar en el proceso de coaching en la línea del propósito inicial, en la toma de decisiones y en el compromiso, los verdaderos motores del cambio y por tanto los generadores de los resultados. Algunos ejemplos de preguntas potentes:

¿Qué significado tiene esto para ti? ¿Cómo te sentirás cuando lo consigas?, ¿Qué vas a hacer ahora para dar este paso? ¿Qué necesitas para hacerlo?

La quinta habilidad es la de inducir y “Guiar la visualización”, la capacidad de conseguir que la persona “visualice” mentalmente escenas en las que él aparece como protagonista o como espectador, y que sea capaz de recuperar los aspectos sensoriales relacionados con la visión (imágenes, sonidos, emociones, impresiones, lo que conocemos como las submodalidades VACOK). La visualización es especialmente útil en coaching deportivo, aplicable tanto al trabajo de consolidación de la motivación, como al aprendizaje y la preparación mental (calentamiento mental). Llegar a conseguir una buena visualización no es fácil ni obvio para la mayoría de deportistas y entrenadores, que suelen tener dificultades en relajarse. El coach deportivo debe ser hábil para guiar e inducir la visualización, adaptándose a las dificultades y características de cada individuo, enseñando técnicas de relajación si procede. Más adelante se explica en detalle la visualización en coaching deportivo.

La sexta habilidad a dominar es la de “Conseguir el compromiso”. El coach deportivo debe ser capaz de que todas las reflexiones, nuevas ideas, motivaciones, planes y demás que surjan durante las conversaciones de coaching y reflexiones posteriores cristalicen en compromisos concretos del cliente que le permitan avanzar hacia sus objetivos. El compromiso es una herramienta básica del coaching, necesaria para la Acción, entendiendo como tal la ejecución de las decisiones acordadas. De cada sesión de coaching se debe salir con algún compromiso, de acción o reflexión. La revisión del nivel de ejecución de los compromisos y los aprendizajes que de aquí se van derivando son claves para el avance y para afianzar la autoestima.

La séptima habilidad es la de “Proporcionar feedback efectivo”, el coach debe inducir al cliente a la evaluación continua de las acciones y del nivel de ejecución de compromisos, para que el cliente pueda extraer aprendizajes. El feedback a dar puede ser de reconocimiento, de petición de cambio o de ánimo simplemente, en cualquier caso es indispensable para mantener al cliente motivado y enfocado hacia sus objetivos.  En el entorno deportivo hemos de ser conscientes de que los individuos suelen tener un alto nivel de exigencia consigo mismos, y por tanto es crítico saber proporcionar feedback realmente útil. En  este sentido el sándwich de feedback positivo se ha revelado como una de las herramientas más efectivas.  

De estas siete habilidades del coach deportivo me gustaría destacara dos ellas, puesto que presentan particularidades y son especialmente críticas para lograr una mejora del rendimiento en entornos deportivos; se trata de las habilidades de “Guiar la visualización” y la de “Proporcionar  feedback efectivo”.

Leer un libro de coaching es un primer paso, instruye en los fundamentos del coaching, pero no es suficiente. La formación seria en coaching deportivo seguida de la práctica profesional permitirá adquirir la maestría necesaria para desarrollar el coaching deportivo con garantías. Por suerte las escuelas que imparten formación teórica y práctica de calidad en coaching deportivo empiezan a ser ya una realidad en nuestro país y podemos empezar a disponer de buenos profesionales que no tienen nada que envidiar a reputados coachs extranjeros.


Por:

Montse Cascalló

Coach deportivo y profesional en MCOACH, (montse.cascallo@mcoach.cat)


Un saludo desde AECODE

 

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